La risa es como las vitaminas pero de efectos más contundentes.
Soy de los que se ríen porque sí.
Es decir, de risa fácil.
Pero distingo bien entre sonreir, reirme y carcajearme
Prefiero la sonrisa, por discreta. A nadie puede molestar.
La risa, para las reuniones con los amigos.
Y la carcajada, para cuando estoy solo.
Dicen que el reir - una de las formas de manifestar safistacción por acontecimientos que nos sorprenden - es propio del ser humano.
Que los animales poseen otras formas de mostrar satisfacción pero no ésta.
La famosa risa de la hiena, no es tal, como se ha demostrado recientemente.
Nunca he sabido bien por qué reimos.
Hoy leo en el cuadernillo dominical del diario ABC unas teorías sobre la risa, del científico Eduardo Punset.
Dice este sabio catalán que la risa puede ser fruto de la sorpresa.
Y añade: "La teoría más difundida es que lo hacemos para disfrutar del sentimiento de seguridad en nosotros mismos que se trasluce cuando lo hacemos".
Yo creo que sea voluntaria o provocada, la risa siempre será saludable.
Pone en movimiento una serie de músculos que, sin ella, no se ejercitarían.
Activa la circulación sanguínea.
Y nos relaja, preparando el cuerpo para seguir ejercitando las actividades que le exigimos a nuestro organismo.
A mí me dan pena las personas que, sin motivos aparentes, nunca sonríen.
Yo soy de los que piensan que hay que reir aunque no se tenga gana.
Reirse de todo y, hasta de uno mismo.
A todos recomiento que sonrían a diario ante noticias agradables pero, incluso, ante los problemas.
Sobre todo, se lo recomendaría a los gestores de la cosa pública.
Me encanta ver sonreir e, incluso, reir a los políticos.
Y si quieren soltar una carcajada, pues también.
Aún recuerdo una escena de Bill Clinton riendo a carcajada limpia.
¿También en tiempos de crisis?
También. Por lo menos esto no nos va a costar dinero.
Ni nos hará daño.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Ríe o llora, pero haz algo.
Deja escapar tus emociones que si no, te van a ahogar.
29 Septiembre 2011 | 07:57 PM