De Wiki me fío. De Vidal, ni un pelo.
Por supuesto. No me cabe la menor duda.
Don César Vidal es un señor muy culto.
Basta con leer su biografía, la de carreras que ha estudiado: Historia en la Universidad A Distancia, Teología en no sé dónde y Derecho en otro lugar.
Otra cosa es que tan basta cultura le haya servido para conocer al ser humano y mostrar compasión con las debilidades del prójimo.
Se confiesa cristiano protestante pero su Biografía no aclara de qué confesión.
Sospecho de la que profesa el Tea Party americano: odio al que no crea lo que yo creo, sea ateo o militante de izquierdas.
Posee innumerables premios.
Escribe o habla en diarios, radios y televisiones de derecha o extrema derecha.
Una cosa me ha extrañado en su biografía. Dice que 'ha ejercido la docencia en distintas universidades de Europa y América'.
Pero no especifica en cuántas o cuáles ciudades de Europa o América, así como tampoco si dejó de enseñar en ellas por propia voluntad o porque le agradecieron los servicios prestados, tras conocer su ideología.
Pero no era mi propósito hoy hablar de su vida y milagros, don César, sino de un artículo que escribe en el diario La Razón, tendencioso como casi todos los suyos, sobre las Brigadas Internacionales a propósito de un monumento que les han erigido en la Universidad Complutense de Madrid.
Para el señor Vidal todos los brigadistas que se dejaron caer por España en el año 36 eran simples comunistas semianalfabetos, todos ellos adolescentes o padres casados con hijos, o gente bajo sospecha en sus paises o caidos en desgracia en la Rusia de Stalin, a los que mandaron para acá a ver cómo fastidiaban a los golpistas que habían echado abajo la República.
La ideología de todos ellos era stalinismo puro.
Nada de idealismo en sus vidas. Nada de conciencia democrática ni de rechazo al fascismo vivido en sus respectivos paises y que no deseabn que se contagiase a España.
Bueno, don César, todo está perfecto en su línea de adoctrinar y no ofrecer otra doctrina que la suya..
Como historiador no me negará que es bastante imparcial y maquiavélico.
Porque yo tengo entendido que por España no sólo se dejaron caer gente de mal vivir, sin oficio ni beneficio, y analfabetos.
Tampoco eran todos comunistas rusos enviados a combatir a los buenos españoles a cambio del famoso Oro de Moscú.
Según leo en la Wikipedia, "las Brigadas fueron unidades militares compuestas por voluntarios extranjeros de 54 países que participaron en la Guerra Civil Española junto al ejército de la República, enfrentándose a los sublevados contra el régimen constitucional y dirigidos por Franco, que recibió ayuda de la Alemania nazi y de la Italia fascista".
Se contabilizan unos sesenta mil, de los que murieron unos quince mil.
No eran soldados sino trabajadores, reclutados como voluntarios por los partidos comunistas - normal si se trataba de combatir a la ideología franquista, a medio camino entre el nazismo alemán y el fascismo italiano.
Pero también muchos de ellos eran veteranos de la Primera Guerra Mundial o gente que vinieron por libre como el caso de Hemingway y otros.
Y sus oficios eran muy variados.
Los hubo trabajadores manuales pero también hubo médicos, artistas, científicos, literatos - en mi pueblo hay un monumento a un poeta irlandés que murió en la Batalla del Guadarrama, llevada a cabo a las afueras de esta población..
Por eso no es de extrañar que alguien denominara a este ejército de voluntarios como "La unidad militar más intelectual de la Historia".
Y, por lo visto y leído por mí, estoy más que convencido de que aquello que los unió a todos, o a casi todos ellos, señor Vidal - porque estoy de acuerdo con usted que alguno vendría a saber a qué - fue la lucha contra el fascismo.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Hace un par de años murió en California el brigadista americano Milton Wolff, el Conmandante Lobo' del batallón Lincoln.
En una visita a España declaró a la revista Sureste Informativo que "Venir a España es lo mejor que he hecho en toda mi vida".
A la pregunta de qué edad tenía, respondió que 21 años. Y añadió:
"Era joven pero no era un tonto. No había nadie resistiendo al fascismo en Europa, y Estados Unidos había decretado el embargo a la República y no les vendía nada. Entonces levantamos la mano, nos ofrecimos voluntarios y vinimos".
Así de sencillo. Y así de heroico.
2 Noviembre 2011 | 11:36 PM