Ya era hora; hay que ahorrar en puentes.
Una de las primeras medidas que tendrá que tomar el nuevo Gobierno es la de si acepta o no el acuerdo al que han llegado patronal y sindicatos sobre el traslado de días festivos a los lunes.
Es lo que ya se hace en otros países y que yo he vivido en el Reino Unido.
Leo en la sección de Economía del diario El País:
"Sindicatos y patronal acuerdan trasladar tres días festivos a lunes".
Y cuenta que el pacto incluye eliminar el macropuente de diciembre a partir de este mismo año.
El problema surge ahora en qué fiestas se eliminan del día en que tradicionalmente se habían venido celebrando y cuáles pueden cambiarse sin mucha contestación ciudadana.
Tampoco está muy claro en que los puentes sean desfavorables para todos.
A la restauración y el mundo hotelero no le viene nada mal.
Otra cosa es que a la generalidad de los negocios y vida ciudadana les sea un tanto turbador esta acumulación de días festivos, a veces bastantes, seguidos unos de otros.
Habría problemas con la Iglesia en cuanto trasladar el día de la Inmaculada, 8 de diciembre al lunes.
Por eso se propone que sea el día de la Constitución, 6 de diciembre.
Por aquello de 'no topar con la iglesia', una vez más habrá que contentar a tan excelsa autoridad.
Otras fiestas que cambiarían de día serían las también fiestas religiosas de la Asunción, 15 de agosto, y Todos los Santos, 1 de noviembre.
Se supone que se ahorrarían algunos millones de euros en estos cambios.
Lo que no estaría nada mal en tiempos de 'recortes' o 'reformas', según quien hable.
Todavía queda una muralla que saltar: los famosos acuerdos con la Santa Sede que el Gobierno de la Nación firmó en 1979.
La Conferencia Episcopal tendrá mucho que ver en este asunto.
Yo soy partidario de este cambio.
Acabaría con las inseguridades y los titubeos: mi empresa hace puente, la tuya, no.
En el mundo colegial, a veces, se da el caso de que unos centros de educación hacen puentes y otros, no, con la consiguiente molestia para algunos padres que, no siempre coinciden con los puentes de los colegios de sus hijos.
Y, como siempre, todo será cuestión de acostumbrarse al cambio.
No se trata, como algunos dicen, que hay que acabar con tantos días de vacaciones extras, que no somos la nación que goza de más días de asueto.
Sino de racionalizar esos días de descanso con el menor perjuicio para muchos.

riselo dijo
Amig@s blgoer@s:
Una vez más es cuestión de racionalizar las cosas.
De llegar a cuerdos para hacer lo más correcto y beneficioso para todos.
4 Enero 2012 | 07:57 PM