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Terra
La Coctelera

Escribo para vivir.

Cuestión de intentarlo.

12 Febrero 2012

Un cura atípico, vasco, entregado y son sentido del humor.

Paseaba hace unos días por la Plaza de Oriente de Madrid, y me fijé en el nombre de uno de los restaurantes que allí se encuentra: 'El Alabardero'.

Y me vino a la mente la vida y obra de un sacerdote que se había metido en el mundo de la restauración como medio de obtener ingresos para sus chicos pobres de Vallecas.

Ello me hizo pensar en que no todos los curas son iguales - y los fontaneros tampoco.

Tendemos en nuestra opiniones a la exageración, a la descalificación generalizada de los colectivos.

Y así, muchas veces, se nos escapan frases como 'todos los médicos, todos los policías, todos los banqueros...son así y asao'.

Pues no es cierto.

En el diario salmón Expansión del sábado pasado leí el siguiente titular:

"Ni tenía dinero, ni tengo, ni quiero tener".

Y continúa Emelia Viaña, responsable de la entrevista, con la presentación de su entrevistado:

"El Padre Lezama es fundador del Grupo Lezama que pertenece a la Fundación que ahora preside. El grupo empresarial factura más de 20 millones de euros y da trabajo a más de seiscientas personas".

Y la jefa de sección del diario nos ofrece una pequeña biografía del padre Luís Lezama.

Dice que es vasco de Amurrio y que nació en 1936.

Fundador de la Cadena Cope y licenciado en Ciencias de la Información, comenzó su actividad restauradora con la Taberna del Alabardero.

Y, sobre todo, y además de ejercer su ministerio sacerdotal, da empleo a varios centenares de personas o, como él dice humorísticamente, 'Hemos dado más trabajo que el INEM'.

Su paso a la restauración fue debido a que, siendo cura en Vallecas y responsable de un albergue donde comían muchos chavales, unos amigos le sugirieron que abriera un restaurante y así, además de darles alimento cada día, les proporcionaría un trabajo.

Siguiendo con su humor le confesó a Emelia que aunque es vasco, no sabe guisar.

Lo cual es difícil de entender, claro.

Porque a él la cocina no le iba. Lo que le va es la gestión.

Por eso pidió un año sabático y se marchó a Suiza a aprender a gestionar escuelas de hostelería.

La inversión inicial la hicieron unos amigos y él hizo el resto.

Es curioso de lo que me enteré leyendo el artículo de la señora Viaña:

"La Fundación no posee patrimonio, sólo gestión. Todos los locales son alquilados. El año pasado facturó más de 20 millones de euros, pero no tenemos patrimonio".

A la pregunta de que debe de ser difícil emprender en tiempos de crisis, don Luís responde:

"La gente está necesitada de incentivos innovadores. Concebir la crisis como un cambio está siendo muy duro para muchos porque el cambio produce vértigo..."

He aquí un modelo de gestión exitoso.

Podría el Gobierno del señor Rajoy darse un paseo por la Fundación Irtuaritz, cuyo presidente es el eclesiástico Lezama, y aprender cuatro o cinco cosas de este emprendedor al que le van las cosas divinamente en tipos de crisis.

Porque desde los tiempos de su primer restaurante, La Taberna del Alabardero, la Fundación cuenta, tras 36 años de existencia, con otros 22 restaurantes más.

¿Una de las claves de su éxito? La transparencia.

Dice don Luís, y con ello concluyo:

"La corrupción nace de la falta de transparencia. La gente no quiere que les desveles el misterio, pero cuando no lo haces, les entra miedo. Hay que aplicar sinceridad y afecto".

Tags: cura lezama

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riselo

riselo dijo

Amig@s bloguer@s:
Hay algo que me saca de quicio y es las generalizaciones cuando emitimos juicios.
Si algo me molesta de alguna gente de izquierda es la manía que tienen con los bancos. Todos los bancos. Todos son malos.
Y lo mismo me pasa con la derecha: estos socialistas que nos están quitando la fe.

9 Febrero 2012 | 01:23 PM

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