A mí también me han condenado.
Veo en el diario El País una carta firmada por una plataforma que se llama Comisión Provincial por la Memoria, y de la que me voy a permitir reproducir unos párrafos por si alguno no compró el número de ayer del periódico madrileño:
"Desde hace años Baltasar Garzón integra la Comisión Provincial por la Memoria como consultor académico. Su condena por el Tribunal Supremo español nos consterna, pero no nos sorprende. Se cumplió con el objetivo preparado: separar a un juez que se atrevió a investigar los crímenes de la dictadura franquista. Este hombre realizó algo intolerable en tanto aplicó la legalidad internacional y el derecho a la verdad de las víctimas, descartando amnistías y pactos de impunidad. Y el poder le quiso demostrar a él y al mundo, la vigencia del principio de que el 'poder es impunidad'.
"El juez, nuestro compañero y amigo, fue intenso en su actuación. Investigó el genocidio en Argentina, detuvo al dictador Pinochet, indagó sobre las torturas en Guantánamo y, finalmente, comenzó a revisar los crímenes atroces del franquismo en su país, desde la desaparición de personas a la apropiación de niños. El prinicpio de jurisdicción universal se consagró con él y actuó dándole a los tratados internacionales y al derecho humanitario su jerarquía normativa.
"Su persecución trae una una involución inaceptable: urge defender la vigencia plena del derecho internacional y de los derechos humanos. Hay en el mundo una disputa entre quienes defendemos el derecho de los pueblos a la aplicación universal de la ley y el juzgamiento de los crímenes en cualquier sitio del planeta, y quienes utilizan los lugares sin ley para concretar sus objetivos económicos y de dominación sin ser juzgados.
"Acompañamos a nuestro colega de la Comisión Provincial por la Memora, solidarios, con él, rechazando las maniobras que buscan la impunidad en España, porque la condena a Baltasar Garzón es un ataque a la democracia, la verdad, la justicia y la memoria".
Y, a continuación, sigue la firma de una serie de personas encabezadas por la de Adolfo Pérez Esquivel, escultor, arquitecto y pacifista argentino, quien recibió en 1980 el premio Nobel de la Paz por su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos en Hispanoamérica.
riselo dijo
Amig@s bloguer@s:
Yo soy un tranquilón que en mi vida habré ido a no más de dos manifestaciones.
Pero eso no me impide indignarme y unirme a esta plataforma cívica a favor de este juez y en contra de quienes se propusieron alejarlo de los tribunales y, finalmente, lo han conseguido aplicando las mil y una triquiñuelas que saben aplicar los tribunales para salirse con las suyas.
Pero en este caso, esas triquiñuelas se notan demasiado como para no verlas.
25 Febrero 2012 | 01:31 PM